Pocas carreteras impresionan tanto como la que sube de Marrakech al Tizi n’Tichka: curvas, aldeas bereberes pegadas a la montaña y un puerto a 2.260 metros desde el que ya se intuye el sur. Esta excursión a Aït Benhaddou desde Marrakech es intensa y larga, pero condensa en un día el cambio de paisaje del Atlas al presahara.
Al otro lado espera Aït Benhaddou, un ksar fortificado de adobe declarado Patrimonio de la Humanidad, que ha servido de decorado a películas y series. Lo recorres a pie hasta el granero en lo alto de la colina, con vistas al río Ounila. Después sigues hasta Ouarzazate para ver por fuera la kasbah de Taourirt y la zona de los estudios de cine.
Es un tour pensado para quien tiene poco tiempo y mucha curiosidad, y para fotógrafos que buscan texturas de barro y luz dura. Si puedes dedicar más días, el tour de 3 días al desierto incluye esta ruta y llega hasta las dunas de Merzouga.